Campins: qué ver, los hornos de cemento y paseos en familia

Campins invita a una mañana sencilla: una plaza pequeña, una iglesia de piedra y un paseo que se adentra en el bosque. Está en la vertiente sur del Montseny y conserva ese aire de pueblo donde apetece aparcar el reloj un rato.

Para una primera visita, combinaríamos el centro con la ruta de los antiguos hornos de cemento. Si venís con peques o preferís caminar poco, también podéis quedaros en el pueblo y guardar el recorrido completo para otro día.

Qué ver en Campins: la plaza y Sant Joan

La Plaça de la Vila, con el Ayuntamiento, es una buena referencia para orientarse. Antes de salir al camino, dedica unos minutos a mirar las fachadas, buscar un banco y reconocer por dónde volveréis.

Muy cerca está Sant Joan. La iglesia tiene origen medieval y conserva vestigios románicos, aunque las ampliaciones posteriores cambiaron su aspecto. Basta rodearla con calma para descubrir que un mismo edificio puede contar varias épocas.

Con niños, probad a buscar tres detalles distintos: una ventana, una piedra de otro color y la forma del campanario. Es una manera agradable de empezar la visita, sin convertirla en una clase de historia. Si encontráis la iglesia abierta, podéis asomaros respetando el uso del templo.

Plaça de la Vila de Campins, con el Ayuntamiento y árboles junto al espacio peatonal

La plaza, un buen lugar para empezar sin prisas. Foto: Ajuntament de Campins.

La ruta de los hornos de cemento

Campins también guarda un pasado industrial entre los árboles. Los antiguos hornos pertenecieron a La Campinense, una actividad cementera pionera que arrancó en 1855. Ver sus restos ayuda a imaginar otro paisaje: piedra, hornos y trabajadores, mucho antes de que llegáramos a pasear.

Para recorrer este entorno, escogeríamos la ruta oficial de los hornos de cemento del parque. La ficha indica 3,5 km, dificultad baja y 1 h 14 min a pie. Es circular y empieza en el Centre d’Informació de Fogars de Montclús, junto a la BV-5114, en el km 4. Desde allí permite enlazar con Campins pasando por los hornos.

El nombre del centro puede despistar: este punto de inicio no es Masia Mariona ni Can Casades, en Santa Fe. Comprueba la ubicación del recorrido antes de salir para evitar empezar en otro equipamiento del parque.

Con paradas para mirar, hacer fotos y descansar, nosotros reservaríamos entre una hora y media y dos horas. Es nuestra previsión para una salida tranquila; el tiempo de la ficha corresponde a caminar.

Un pequeño reto durante el paseo

Al llegar a los hornos, miradlos desde el camino e intentad imaginar qué había que transportar hasta allí. Luego buscad una hoja diferente y escuchad un minuto el bosque. El paseo gana mucho cuando dejamos espacio para esas pequeñas curiosidades.

La ficha del parque incluye el trazado descargable en GPX. Aquí tienes nuestro mapa para situar el inicio, los hornos y el enlace con el pueblo; lleva también el recorrido oficial en el móvil para seguir las bifurcaciones.

Dos bocas de los antiguos hornos de cemento de Campins, rodeadas de bosque y hojas

Los hornos, casi escondidos entre el bosque. Foto: Xarxa de Parcs Naturals · Diputació de Barcelona.

Mapa de la ruta circular de los hornos de cemento de Campins, desde el Centro de Información de Fogars de Montclús, con leyenda a la derecha

Sant Guillem y los rincones del pueblo

Si os apetece conocer otro lugar de Campins, la ermita de Sant Guillem se encuentra al sureste del núcleo, en un entorno de campos. Es una construcción del siglo XVI, ampliada después. Nos gusta como idea para una segunda visita o para quienes prefieren paisaje rural a una caminata por el bosque.

El Ayuntamiento describe un paseo de 3,4 km por Can Pitarra y Sant Guillem. Tiene poca sombra y cruza la carretera BV-5114: conviene revisar las indicaciones y elegirlo con tiempo y una temperatura agradable. No lo sumaríamos por obligación a la ruta de los hornos.

Can Pitarra fue la casa del dramaturgo Frederic Soler, conocido como Serafí Pitarra, a finales del siglo XIX. Es una propiedad privada; su interés histórico no implica que se pueda entrar a visitarla.

Una alternativa más corta

Entre las paseadas que propone el Ayuntamiento está la vuelta de la rajoleria de Can Pons, de 1,7 km, que sale de la plaza y se acerca a la riera. Puede servir para buscar un recorrido más breve, comprobando allí las indicaciones y el estado del camino.

La font de la Mare de Déu de Montserrat es otro rincón arbolado cerca del pueblo. Lleva tu propia agua: visitar una fuente no significa que tenga caudal o que el agua sea apta para beber. Para una salida muy corta, plaza, Sant Joan y un descanso ya forman un buen plan.

Fachada de piedra y campanario de la iglesia de Sant Joan de Campins

Sant Joan, en el corazón de Campins. Foto: Ajuntament de Campins.

Campins con niños, según la edad

  • De 0 a 3 años: empezar por el centro y elegir una visita breve. Para los caminos de bosque, valorar mochila portabebés; una ruta de dificultad baja no garantiza el paso de un carrito.

  • De 4 a 7 años: la vuelta de los hornos puede encajar si ya caminan distancias parecidas. Dejad tiempo para parar y decidid antes de salir qué hacer si alguien se cansa.

  • De 8 a 12 años: seguir juntos el trazado y descubrir cómo se relacionaban la cantera y los hornos. Podéis convertir el mapa en un pequeño ejercicio de orientación.

Son ideas para adaptar la mañana, no una clasificación rígida. En nuestra guía del Montseny con niños por edades encontrarás más propuestas para ajustar el ritmo.

Cómo organizar una mañana en Campins

  1. Escoged el paseo. Centro del pueblo para una visita breve, o ruta circular de los hornos para caminar algo más.

  2. Localizad bien el inicio. Si hacéis la ruta oficial, id al Centre d’Informació de Fogars de Montclús.

  3. Reservad una pausa. Una foto, un banco o un pequeño descanso forman parte de la salida.

  4. Terminad con margen. No hace falta añadir Sant Guillem y todos los caminos en una sola mañana.

Antes de salir

Lleva agua, calzado con agarre y protección para el sol. Después de llover puede haber barro; en los restos industriales, mira desde los accesos permitidos y evita entrar en zonas deterioradas. Respeta los campos y las propiedades del entorno.

En primavera y otoño suele apetecer combinar pueblo y paseo. En días de calor, sal temprano y reduce los tramos expuestos. Si llueve con fuerza, nuestra guía del Montseny con lluvia te ayudará a cambiar el plan.

Para preparar la visita con calma

En la web del Ayuntamiento de Campins puedes descubrir sus rincones y paseadas. Para los hornos, guarda la ficha del parque: es la referencia del recorrido de este artículo.

Si estás pensando en una escapada más larga, vuelve a nuestra Guía del Montseny o conoce Can Pascual y su entorno. Campins es una buena excusa para dedicar una mañana a caminar y estar juntos.

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