Viladrau: qué ver, historia y paseos en familia

Plaça Major de Viladrau con fachadas claras, el campanario y un árbol con hojas de otoño

La Plaça Major, para empezar el paseo con calma y encontrar una terraza al sol. Foto: Elisabet / Viajo luego Escribo.

Viladrau invita a conocer el Montseny desde una plaza, una fuente y un camino que se adentra en el bosque. En la vertiente norte del macizo, el pueblo reúne patrimonio, memoria literaria y paseos que permiten adaptar la jornada al grupo: desde una vuelta por el centro hasta una mañana entre castaños.

Para una salida desde Can Pascual, nuestra propuesta es dedicarle su propio día: llegar sin prisas, recorrer el núcleo y escoger una sola continuación. La Font de l’Oreneta, el Arborètum de Bruixes i Bandolers y el sendero de les Nou Branques ofrecen planes distintos. Aquí encontrarás cómo combinarlos, un poco de historia y propuestas reales para ir con niños.

Qué hacer en Viladrau según vuestro plan

  • Una visita corta: Plaça Major, iglesia de Sant Martí y una pausa en el centro.

  • Pueblo y un paseo breve: añadir la Font de l’Oreneta, con tiempo para detenerse y regresar por el mismo camino.

  • Con niños que ya caminan: conocer el Arborètum y elegir entre las fuentes o el sendero del Castanyer de les Nou Branques.

  • Una mañana de senderismo: reservar el SL-C 81 como actividad principal y volver al pueblo para comer.

  • Con lluvia: consultar la visita al Espai Montseny y combinarla con un recorrido corto por el centro.

Un poco de historia: un pueblo de montaña, veraneo y literatura

La historia de Viladrau se entiende mejor mirando sus edificios y su paisaje. La iglesia de Sant Martí aparece documentada en el año 898 y fue consagrada en 1082. El templo que vemos hoy reúne etapas diferentes: conserva elementos románicos, pero su fachada es barroca y el tejado de colores del campanario se incorporó en los años cuarenta del siglo XX.

Las masías, los caminos y el aprovechamiento del bosque explican la relación del pueblo con la montaña. A principios del siglo XX, Viladrau se consolidó como lugar de veraneo y de inspiración para artistas. Ese vínculo también se puede seguir a través de Guerau de Liost, nombre literario de Jaume Bofill i Mates, cuya memoria acompaña el paseo hasta la Font de l’Oreneta.

Otro hilo es el de Serrallonga y la persecución de las mujeres acusadas de brujería en el siglo XVII. El pueblo lo presenta en sus espacios culturales. Con niños, conviene distinguir las leyendas del bosque de los hechos históricos: las mujeres de agua pertenecen al imaginario; la persecución de personas fue real.

La Plaça Major y Sant Martí: empezar por el centro

La Plaça Major funciona bien como primera parada para orientarse y decidir cuánto queréis caminar. Dedicad un rato a las fachadas, los balcones y las calles próximas antes de avanzar hacia la iglesia de Sant Martí, en el carrer Pare Claret. Una visita pausada permite descubrir el pueblo sin convertirlo en una carrera entre puntos del mapa.

En Sant Martí, buscad la figura del santo en la fachada y observad el campanario. Si la iglesia está abierta, podéis añadir el interior; el paseo exterior ya tiene interés por sí mismo. Para hacerlo entretenido, proponed a los niños encontrar tres materiales distintos —piedra, madera y cerámica— y escoger el detalle que más les guste.

Calle empedrada de Viladrau entre casas con fachadas de piedra, balcones y puertas de madera

Calles de piedra y fachadas para ir descubriendo el pueblo sin mirar el reloj. Imagen de la galería del Ayuntamiento de Viladrau.

La Font de l’Oreneta: un paseo con poesía

El Ayuntamiento sitúa la fuente a unos diez minutos de la Plaça Major. Es una referencia para la aproximación, no la duración total de una salida en familia: contad también la vuelta y las paradas. Nosotros reservaríamos entre media hora y una hora para disfrutar del rincón, buscar los versos y observar el entorno; es una propuesta de visita, no un tiempo oficial de ruta.

La fuente se inauguró en 1936 como homenaje a Guerau de Liost. En el conjunto aparecen una estela de Joan Rebull y versos dedicados a la antigua fuente. El interés está en la combinación de paisaje y literatura: leer unas palabras, escuchar el agua si corre y reconocer el pueblo desde otra perspectiva.

Con pequeños, la fuente puede ser el destino suficiente. Buscad una hoja de cada forma que veáis, comparad colores sin arrancar vegetación y volved antes de que el regreso se haga largo. Para un bebé, llevad una mochila portabebés si vais a salir de las calles del núcleo; no damos este camino como itinerario adaptado para cochecitos.

La Font de l’Oreneta y su estela de piedra vistas entre los troncos de los árboles

La Font de l’Oreneta, un rincón de piedra y sombra para detenerse un rato. Imagen del Ayuntamiento de Viladrau.

Arborètum de Bruixes i Bandolers: árboles e historias

El Arborètum es un espacio interpretativo con vegetación del Montseny y paneles sobre el bandolerismo y la persecución de las mujeres acusadas de brujería. Puede encajar entre la visita al pueblo y un paseo corto, sobre todo si os apetece conocer el entorno sin elegir una excursión larga.

Para niños de cuatro a siete años, proponemos una búsqueda sencilla: una hoja grande, un tronco con textura y una planta cuyo nombre aparezca en un panel. Con mayores, escoged un personaje y comentad qué parte de su historia habéis aprendido. Los dos recorridos interpretativos permiten centrar la visita; no hace falta leer todos los paneles para disfrutarla.

El Castanyer de les Nou Branques: cuando el paseo es el plan principal

El SL-C 81 es el sendero señalizado para acercarse al Castanyer de les Nou Branques. La ficha oficial del parque recoge 5,8 kilómetros y una duración orientativa de una hora y media, con inicio en el aparcamiento del carrer Balcells i Morató. En familia, reservad una mañana y añadid margen para las paradas: el tiempo de marcha de una ficha no incluye buscar hojas, comer algo o detenerse a mirar.

El recorrido combina fuentes, bosques y paisaje rural. El gran castaño aporta un objetivo reconocible para los niños: llegar, observar el tronco y buscar cómo se abren sus ramas. Su nombre histórico se conserva, aunque ha perdido ramas: hubo daños en 1987 y otra rotura en 2024. Por eso, su silueta puede ser distinta de la que muestran las fotografías antiguas. Miradlo desde el camino y respetad las delimitaciones del entorno, sin subir al tronco.

Lo elegiríamos con niños acostumbrados a caminar esa distancia. Para menores que todavía necesitan muchos descansos, el centro y la Font de l’Oreneta suelen ser una salida más manejable. Si queréis dedicar la visita a los castaños y a la tradición de la castaña, ampliamos ese plan en nuestra guía de castaños y castañas en el Montseny.

Castanyer de les Nou Branques en Viladrau, con su gran tronco y ramas en una fotografía de 2013

El Castanyer de les Nou Branques, en una fotografía de 2013. Foto: Angela Llop / Wikimedia Commons · CC BY-SA 2.0.

Camino de tierra entre árboles de hojas verdes en los bosques del entorno de Viladrau

Un paseo bajo los árboles, de esos que invitan a bajar el ritmo. Imagen de la galería del Ayuntamiento de Viladrau.

Espai Montseny: una visita cultural para completar el día

En el carrer Migdia, 1, el Espai Montseny ofrece información del territorio y recursos audiovisuales sobre bandoleros, mujeres de agua y las brujas de Viladrau. Es una opción cuando queréis añadir contexto al paseo o cuando el tiempo invita a permanecer bajo techo.

Con niños pequeños, preguntad antes por la duración y el contenido de los audiovisuales: los sonidos y algunas escenas pueden impresionar. Para preparar la visita, consultad la información oficial del Espai Montseny. También podéis comparar otras alternativas en nuestro artículo de planes en el Montseny con lluvia.

Sala del Espai Montseny con hojas en el suelo, troncos y proyecciones de un bosque

Dentro del Espai Montseny, el bosque también se descubre a través de sus historias. Imagen publicada en Escapades en Parella.

Dos maneras de organizar la jornada

Pueblo, fuente y comida con calma

Empezad por la Plaça Major y Sant Martí. Continuad hasta la Font de l’Oreneta, dedicad un rato al lugar y regresad al centro. Después, una comida y una sobremesa pueden cerrar la salida. Si os queda energía, añadid el Arborètum; si los niños se cansan, el plan ya está completo.

Sendero por la mañana y pueblo al regresar

Si vais a hacer el SL-C 81, empezad por la caminata y dejad el centro para la vuelta. Así evitáis que la parte larga del día llegue cuando el grupo ya está cansado. Reservad la comida con margen y guardad la visita cultural para otra ocasión si el paseo se alarga.

Viladrau con niños: elegir por autonomía, además de por edad

De cero a tres años: paseo por el centro, una pausa y, si lleváis portabebés, una salida breve a la fuente. De cuatro a siete: centro y Arborètum o Font de l’Oreneta; el sendero completo solo si ya están habituados a esa distancia. De ocho a doce: el SL-C 81 puede convertirse en la actividad principal, con tiempo para observar el bosque. Estas edades son una orientación para organizar el día, no una clasificación oficial del recorrido.

Encontraréis más combinaciones en nuestra guía de Montseny con niños. Antes de caminar, escoged el recorrido completo y revisad su estado; las raíces, los desniveles y el barro cuentan más que la palabra “fácil”.

Comer y llegar desde Can Pascual

Viladrau permite combinar la visita con una comida en el pueblo. Decidid primero si haréis un paseo breve o la excursión completa y reservad en función de ese ritmo. Para una mesa de grupo, concretad el número de adultos y niños y las necesidades de tronas o alimentación directamente con el establecimiento.

Desde Can Pascual, en Sant Pere de Vilamajor, Viladrau requiere un desplazamiento por carretera. Consultad el trayecto antes de salir y elegid aparcamientos habilitados al llegar. No lo planteamos como una parada rápida junto a la masía: darle su propio día deja más tiempo para disfrutarlo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede visitar Viladrau sin hacer una excursión?

Sí. La Plaça Major, Sant Martí y una visita al Espai Montseny, si está abierto, permiten organizar una salida centrada en el pueblo. La Font de l’Oreneta puede ser una continuación breve.

¿El sendero del castaño sirve para ir con carrito?

No lo presentamos como itinerario adaptado. Para un paseo con ruedas, podéis elegir la Font del Frare, en Santa Fe, o el recorrido por los jardines de Masia Mariona, en Mosqueroles (Fogars de Montclús). Son planes en otros puntos del Montseny, que ampliamos en nuestra guía de Montseny con niños. Para el SL-C 81, valorad portabebés y capacidad de caminar.

¿Cuándo merece la pena ir?

El pueblo y su patrimonio pueden disfrutarse todo el año. En otoño, los castaños añaden interés al paseo; los colores y la caída de las hojas dependen del tiempo y de cada temporada. Nuestra Guía del Montseny reúne ideas para completar la escapada.

Para seguir preparando el paseo, os dejamos las páginas de Turismo de Viladrau, Sant Martí, Font de l’Oreneta, Arborètum y la ficha oficial del SL-C 81. Los cambios del castaño también están recogidos en la documentación municipal (PDF). Las combinaciones de visita y los juegos son propuestas de Can Pascual.

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