Sant Antoni de Vilamajor: qué ver, paseos y planes en familia

El Carrer Vell de Sant Antoni de Vilamajor. Foto: Enric / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0.

Sant Antoni de Vilamajor invita a conocer el Montseny desde la vida de un pueblo: calles con historia, una pausa junto a la riera y una pequeña ermita a la que llegar caminando. Es una salida que encaja bien cuando apetece cambiar el bosque por un paseo y una comida tranquila.

Desde Can Pascual, proponemos dedicarle una mañana y elegir una sola continuación. Aquí encontrarás las paradas del centro, cómo plantear la subida a Sant Lleïr y dónde consultar los recorridos que se adentran en el entorno rural.

Un poco de historia: la Vilanova de Vilamajor

Antes de llamarse Sant Antoni, este núcleo era conocido como la Vilanova de Vilamajor. Sus casas crecieron junto al camino hacia Cardedeu: en 1697 ya se contaban 46 viviendas en el entorno del actual Carrer Vell. La agricultura y las masías de los alrededores ayudan a entender ese origen rural, todavía visible cuando sales del centro.

La historia municipal también se puede seguir a pie. En Can Perpunter, hoy sede del Ayuntamiento, se eligió el primer consistorio en diciembre de 1822. Empezó a funcionar en enero de 1823, aunque los cambios políticos interrumpieron aquella independencia administrativa, recuperada en 1843. Al recorrer el Carrer Vell, busca las fechas grabadas en los dinteles: son pequeñas pistas de las distintas etapas del pueblo.

El centro: Carrer Vell, calles y plazas

Empieza por el Carrer Vell y enlaza el paseo con el Carrer Nou y el Carrer de França. Son tres referencias para orientarte en el casco urbano y observar cómo se ha formado el pueblo. Mira las fachadas, los portales y los cambios de anchura de las calles: con niños, estos detalles dan más juego que una larga explicación histórica.

Acércate también al entorno del Ayuntamiento, en Can Perpunter, y a la iglesia de Sant Antoni Abat. La visita exterior permite introducir otra parada en el paseo sin depender de un horario de apertura. Si encontráis el templo abierto, respetad el uso religioso del espacio.

No hace falta recorrer cada calle. Una buena forma de disfrutar del centro es escoger dos o tres detalles, hacer una pausa y decidir si el grupo quiere seguir hacia el parque o subir a la ermita.

Iglesia de Sant Antoni Abat. Foto: Amadalvarez / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0.

Can Sauleda: una pausa junto a la riera

El parque de Can Sauleda es una zona de encuentro alrededor de la riera de Vilamajor. Puede ser el momento de bajar el ritmo después del centro: sentarse, tomar un descanso y dejar que la salida tenga algo de paseo cotidiano.

Para una mañana en familia, conviene reservar aquí una pausa en vez de encadenar todos los puntos de interés. Si el objetivo era conocer el pueblo y los niños ya están cansados, el centro y Can Sauleda pueden ser suficientes. Una visita corta también puede ser una visita completa.

El parque y su porxo acogen actividades municipales. Consulta la agenda si quieres coincidir con alguna propuesta; el ambiente y el espacio disponible pueden cambiar cuando hay un acto.

Parque y porxo de Can Sauleda. Fuente: Ajuntament de Sant Antoni de Vilamajor (página actualizada el 24/01/2023).

Sant Lleïr: una ermita cercana al núcleo

La ermita de Sant Lleïr ofrece una continuación con un pequeño cambio de paisaje. Según la ficha municipal, se accede por el carrer de l’Era del Delme, junto al aparcamiento del Pati de Can Perpunter. La calle sube y se convierte en camino de tierra hasta la ermita.

El Ayuntamiento indica unos ocho minutos a pie desde el Ayuntamiento. Tómalo como una referencia de desplazamiento y deja margen para subir al ritmo del grupo, detenerte y volver. Con niños, la visita completa ocupará más tiempo que ese trayecto de ida.

Observa cómo la capilla y la casa del ermitaño forman un conjunto, y busca la espadaña que sobresale entre ambas partes. Es un buen lugar para comparar una pequeña ermita con la iglesia del centro. Puedes plantear la visita por el exterior; el acceso al interior dependerá de las condiciones de apertura.

El tramo de tierra y la subida merecen tenerse en cuenta si llevas carrito o necesitas un recorrido accesible. En ese caso, valora quedarte en el núcleo y consulta los accesos concretos antes de añadir esta parada.

Ermita de Sant Lleïr. Foto: Enric / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0.

Más allá del pueblo: cuatro rutas para escoger

La guía municipal Descoberta a peu de Sant Antoni de Vilamajor reúne cuatro itinerarios: la Ruta de l’Aigua, la Ruta de les Masies y las rutas llevantina y ponentina de los árboles. Sus temas ayudan a elegir qué quieres descubrir: el agua, las construcciones rurales o el arbolado.

Consulta el recorrido completo antes de salir. No deduzcas la duración por el nombre ni añadas una ruta entera al final del paseo urbano sin revisar su longitud. Si caminar será la actividad principal del día, organiza primero el itinerario y deja el centro para una parada antes o después.

Para comparar esta salida con otras caminatas del entorno, puedes consultar nuestra guía de rutas del Montseny.

Si solo quieres alargar el paseo: un tramo junto a la riera

Desde Can Sauleda, la ruta llevantina de los árboles comienza siguiendo la riera. Para una salida corta, toma ese tramo como paseo de ida y vuelta y regresa cuando el grupo lo necesite. Es una propuesta parcial, no completar toda la ruta municipal.

Si te interesan las masías: reserva la caminata como plan principal

La ruta de los caminos tradicionales y las masías sale de Can Sauleda y pasa por el Carrer Vell, el camí de la Nata y varios núcleos rurales. La guía describe recorridos de varios kilómetros: encaja mejor en una mañana dedicada a caminar que como añadido después de visitar la ermita.

Si vais con niños curiosos: convierte los árboles en las paradas

Las rutas de los árboles proponen observar especies y ejemplares singulares. Escoged un tramo en el mapa y llevad un pequeño cuaderno para comparar hojas y cortezas, sin arrancarlas. Ajustad la distancia a la edad y al hábito de caminar; los recorridos incluyen tramos que van más allá del casco urbano.

Bosque junto a Can Serra, en Sant Antoni de Vilamajor. Foto: Pere López Brosa / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0.

Una mañana en Sant Antoni, paso a paso

  1. Pasea por el centro. Empieza por el Carrer Vell y añade el entorno de Can Perpunter y de la iglesia.

  2. Haz una pausa en Can Sauleda. Decide allí si os apetece continuar caminando.

  3. Añade Sant Lleïr si encaja con el grupo. Reserva tiempo para el camino de ida, la visita exterior y el regreso.

  4. Termina con una comida tranquila. Si sois un grupo, organizad la mesa antes de comenzar la salida.

Este orden es una propuesta flexible, no una ruta señalizada. También puedes hacer primero la ermita y dejar el parque para el final. Lo útil es tener una parada de descanso y evitar que la comida dependa de completar todas las visitas.

Un juego de observación para los niños

En el centro, cada niño puede elegir una fachada de su color favorito y buscar un portal con una forma diferente. En Sant Lleïr, proponles encontrar la campana y explicar en qué se distingue su espadaña de una torre. Al terminar, cada uno puede dibujar o contar su detalle favorito.

Detalle de la espadaña de Sant Lleïr. Foto: Enric / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0.

Alterna estos pequeños retos con tiempo libre. Para adaptar la salida a bebés, niños pequeños o mayores, consulta nuestros planes en el Montseny según la edad.

Comer y combinar la visita con Sant Pere

Deja un hueco para descubrir el comercio local y escoger dónde comer. Si vais varias familias, confirma la reserva, la capacidad de la mesa y las necesidades del grupo directamente con el establecimiento. Elegir la pausa antes de salir evita improvisar cuando los niños ya tienen hambre.

Sant Antoni y Sant Pere de Vilamajor son municipios distintos. Si quieres añadir patrimonio monumental a la escapada, nuestra guía de Sant Pere de Vilamajor explica la visita a La Força, la Torre Roja y La Mongia. Puedes dedicar una mañana a cada pueblo y dejar espacio para disfrutar de Can Pascual entre salidas.

Preguntas frecuentes

¿Qué ver si solo tenemos un rato?

Prioriza el Carrer Vell, el entorno del Ayuntamiento y una pausa en Can Sauleda. Deja la ermita y las rutas rurales para cuando tengas más margen.

¿Es un plan para ir con carrito?

Centra la salida en el núcleo y revisa sus accesos según tus necesidades. La subida a Sant Lleïr incluye camino de tierra, por lo que conviene valorar ese tramo por separado.

¿Se puede conocer el pueblo sin hacer senderismo?

Sí. El paseo por el centro y el parque pueden ser el plan principal. Las cuatro rutas municipales son propuestas adicionales para quien quiera dedicar más tiempo a caminar.

Encuentra más pueblos, paseos y propuestas para compartir en la Guía del Montseny de Can Pascual.

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Sant Pere de Vilamajor: qué ver y cómo disfrutar de una visita con calma