Casa rural para amigos en el Montseny
Hay escapadas que se recuerdan por el lugar… y otras por lo que pasa dentro. En Can Pascual, venís a compartir tiempo de verdad: sin horarios, sin interrupciones y con la masía entera solo para vosotros. Aquí el plan no se “organiza”, se vive: una comida que se alarga, una charla con manta cuando cae la noche, una partida improvisada, un brindis de esos que suenan a “teníamos ganas de esto”.
Y lo mejor: estáis en plena naturaleza del Parc Natural del Montseny, con aire limpio y calma, pero lo bastante cerca como para que llegar sea fácil y sin complicaciones.
Una masía solo para vosotros: privacidad y libertad
Cuando viajáis con amigos, la diferencia está en algo muy simple: tener un lugar que se sienta vuestro. En Can Pascual no compartís espacios con nadie más. Eso significa desayunar cuando os apetezca, alargar la sobremesa sin mirar el reloj y disfrutar de cada rincón a vuestro ritmo.
Es el tipo de casa donde se respira esa sensación de “por fin”: por fin paramos, por fin estamos juntos, por fin nos damos tiempo.
El plan perfecto en grupo: piscina, barbacoa y largas cenas
Si el día pide verano: piscina, sol y chapuzones. Si el día pide calma: una tumbona, un libro y conversaciones que van y vienen. Y cuando llega la hora buena… aparece el clásico de toda escapada: la barbacoa. Encender el fuego, preparar algo entre todos, picar un poco mientras se hace, y sentarse a la mesa sin prisa.
Aquí las cenas tienen esa magia de “hoy sí”: risas, brindis, música suave y la sensación de estar lejos del ruido… aunque estéis cerca de Sant Pere de Vilamajor.
Espacios cómodos para compartir… y para desconectar
Una escapada entre amigos funciona cuando hay sitio para estar juntos, pero también cuando cada uno puede bajar el ritmo un rato. Por eso Can Pascual está pensada para combinar momentos de grupo con pequeños descansos: un café tranquilo, una siesta, un rato de lectura o simplemente mirar el paisaje sin hacer nada.
Cocina equipada para cocinar “en serio” (o improvisar algo rápido)
Comedor y zonas comunes para reunirse cómodamente
Wifi para lo necesario (y para desconectar cuando queráis)
Exteriores para comer, charlar, jugar y estar al aire libre
Naturaleza alrededor y planes sin complicaciones
Lo bonito del Montseny es que no hace falta hacer grandes rutas para sentirlo. A veces basta con salir a caminar por caminos tranquilos, respirar hondo y dejar que el paisaje haga lo suyo. Y si os apetece un plan más activo, siempre podéis combinar la casa con rutas sencillas en bici, caminatas o actividades por la zona.
Esta es una escapada para volver con la cabeza más ligera… y el carrete del móvil lleno de momentos.
Reserva tu escapada con amigos
Si ya lo estás imaginando (la mesa larga, la barbacoa, la piscina, la calma), es buena señal. Mirad fechas, elegid vuestro fin de semana y venid a vivir Can Pascual como se vive mejor: en grupo, sin prisas y con la masía entera para vosotros.